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Julio: Desafío Sin Plástico

El escenario es alarmante y desalentador, pero es por esta razón que nuestras medidas deben ser concretas. Chile es el segundo país de América Latina que más basura genera, según el Banco Mundial. Todos ya estamos al tanto del peligro de uno de los materiales que más hemos desechado: el plástico.

Compuesto de un polímero llamado “polietileno”, es simple y barato a la hora de su fabricación, lo que ha llevado a una producción mundial de 80 millones de toneladas al año. Lamentablemente, suele terminar en el mar. ¡El 90% de la basura que flota es plástico!. Alrededor de ocho millones de toneladas anuales llegan a los océanos -un camión de basura por minuto-. El problema es cada vez más visible y el cambio debe ser ya. Científicos han proyectado que, en 2050, habrán más plásticos que peces en el mar, y que además, el 99% de las aves marinas habrán comido plástico.

Los plásticos más contaminantes son aquellos de un solo uso. ¿Tiene sentido gastar recursos de fabricación y venta en un producto, para que luego de cinco minutos sea basura? Chile, pionero en Latinoamérica, eliminó por ley las bolsas plásticas en el comercio, hace poco menos de un año. Y es que este es el camino que debemos seguir, ya que según la ONU, se usan más de 500 mil millones de bolsas plásticas anuales en el mundo, equivalente a 10 millones por minuto. No tiene sentido.

El gobierno chileno se ha comprometido con el cuidado del medio ambiente, a través de iniciativas, campañas, leyes y tratados para fomentar y lograr un cambio real. En abril, se convirtió en el primer país latinoamericano en unirse a la iniciativa de la Fundación Ellen MacArthur: la Red Global de Pacto por los Plásticos. Aquí se comprometieron diferentes empresas, fundaciones, ONG’s, municipalidades y el gobierno a cumplir con distintas metas, las que se concentran en eliminar los envases y utensilios plásticos de un solo uso a través del rediseño y la innovación. La idea es que todos los envases y embalajes deban ser diseñados para ser reutilizables, compostables o reciclables, y que un tercio de los envases y embalajes plásticos domiciliarios y no domiciliarios sean efectivamente reciclados, reutilizados o compostados.

Pero no porque el gobierno esté tomando medidas, el problema se solucionará. Las personas como individuos debemos cambiar nuestro estilo de consumo. Si sigues utilizando plástico, súmate a las millones de ya se unieron al Desafío #PlasticFreeJuly (Julio sin plástico). Desde la Fundación australiana Plastic Free, se realiza cada año desde 2017, una campaña que ya ha motivado a más de 120 millones de participantes en 177 países. Plastic Free July te entrega ideas para que cada día de este mes -¡y ojalá de los que vengan!- sean absolutamente libres de plástico.

Aquí te dejamos algunos consejos para que te olvides del plástico y comiences a vivir de manera más sustentable:

  • Procura llevar tu bolsa reutilizable a donde vayas (si la olvidas y es posible llevar tus cosas en las manos, intenta rechazar la de plástico).
  • Utiliza una botella de agua reutilizable, llévala contigo y evita cientos de botellas de plástico.
  • Considera usar tu propia taza de café si vas a la cafetería, las tazas de café no son reciclables generalmente.
  • Rechaza las bombillas de plástico de un solo uso. Ya existen alternativas para dejarlas, como las de acero inoxidable, bambú o vidrio.
  • Intenta evitar comprar productos preenvasados -como el pan, las frutas o verduras- y prefiere aquellos en envases sostenibles.

Por nosotros, nuestra Tierra y su fauna, dejemos esta adicción al plástico. Con pequeños cambios personales, podemos lograr un gran cambio en la comunidad.

#PlasticFreeJuly

Por Ignacia Domínguez