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B-12: Una vitamina multifuncional

El nutriente que está en boca de tantos, tiene múltiples beneficios. Las vitamina B-12 es muy importante para nuestro desarrollo. Este nutriente, que se encuentra principalmente en alimentos de origen animal, se ha vuelto contingencia por el aumento de vegetarianos y veganos, que si no se preocupan de llevar una dieta equilibrada, con la B-12 necesaria, pueden sufrir graves enfermedades. 

¿Qué es?

La B-12 –o cobalamina- es una de las ocho vitaminas del grupo B. Está principalmente relacionada a la metabolización de aminoácidos, ácidos grasos y células, y en la síntesis de ADN. Es esencial para el normal funcionamiento del sistema nervioso y del cerebro. Además, es necesaria para la formación de glóbulos rojos. 

Esta vitamina es la más compleja de todas. Funciona como descriptor genérico de un grupo de moléculas de cobalto y sus anillos de corrina. Todas las moléculas de sustrato corrina-cobalto de la B-12 solo pueden ser sintetizadas por bacterias. Tienen un mecanismo de absorción único y análogos inactivos, es decir, moléculas que parecen ser B-12 activa pero no lo son, lo que podría interferir con su función.

Beneficios

Los resultados de un estudio realizado por Iban Ubarretxena, junto a un equipo de investigación internacional, publicados en la revista Cell Research, demostraron que AdoCbl, una de las dos formas activas de la B-12, actúa como inhibidor de la actividad quinasa de LRRK2 en células cultivadas y tejido cerebral. Así también, previene la neurotoxicidad de los variantes de LRRK2. Esta enzima codifica un gen, que al sufrir una mutación, puede ser víctima de la enfermedad de Párkinson. Siendo la B-12 muy importante para evitar esta enfermedad a través de la regulación alostérica.

Este nutriente aumenta la energía, al reducir el cansancio y la fatiga. 

Deficiencia

Esta vitamina fue descubierta por su directa relación con una enfermedad autoinmune llamada anemia perniciosa. Esta delicada enfermedad destruye las células parietales del estómago, encargadas de secretar el factor intrínseco. Este último es una glucoproteína que es necesaria para la absorción de la B-12. Por lo tanto, la ausencia del factor intrínseco produce una deficiencia de vitamina B-12. En 1920, el doctor George Hoyt descubrió que los animales que consumían hígado se recuperaban más rápido de la anemia perniciosa. La razón: alto contenido de hierro y B-12.

Sin esta importante vitamina, el sistema nervioso queda desprotegido, llegando a causar daños como ceguera o sordera.

También, al ser esencial para la formación de los glóbulos rojos, al encontrarse deficiente en B-12, las células sanguíneas no logran dividirse de manera correcta, por lo que podría llegar a provocar anemia megaloblástica, causando cansancio y debilidad.

Otra consecuencia de la falta de este, es un grave daño al sistema nervioso. Pudiendo provocar, incluso, desórdenes neuropsiquiátricos.

Alimentación

La vitamina B-12, si es consumida usualmente, puede ser almacenada durante un tiempo. Pero aún así, cuando la reserva se acabe, las consecuencias pueden ser muy negativas para la salud. Además, hay personas que no tienen suficiente capacidad de almacenaje, siendo un problema a corto plazo. Es por esto, que se recomienda prevenir esta deficiencia a través de la alimentación.

Como mencionamos anteriormente, la B-12 está en todos los alimentos de origen animal, a excepción de la miel: carne, pescado, huevos y leche.

Para aquellos que no consuman productos de origen animal, veganos o vegetarianos, la situación se podría tornar complicada si no se preocupan de proteger a su cuerpo con este nutriente. En 1995 se realizó en el Reino Unido, un estudio en personas veganas, demostrando la deficiencia de B-12 en sus cuerpos, con daño a los nervios y la demencia. Este estudio llevó a un consenso entre los profesionales de la salud: los alimentos con B-12 o los suplementos son necesarios para la salud óptima de los veganos, muchas veces incluso, de los vegetarianos.

Existen fuentes veganas de esta vitamina: alimentos fortificados con B-12, como leches vegetales, productos de soja y algunos cereales; y suplementos.

Para quienes son veganos, o para quienes quieran serlo y no se atreven por esta razón, el nutriólogo, Jack Norris, entregó las siguientes recomendaciones:

  1. Consumir comidas con B-12 dos o tres veces al día para conseguir al menos 3 microgramos (mcg) de esta.
  2. Tomar un complemento diario de B-12 con al menos 10 mcg.
  3. Tomar un complemento cada semana de B-12 que contenga al menos 2000 mcg