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LA RUTA DEL RELAJO

Chile es un país destacado por su geografía y la belleza de sus paisajes. Desiertos en el norte y glaciares en el sur. Al este una inmensa cordillera que vigila las heladas aguas del pacífico. Estamos rodeados de majestuosos lugares que relajan con tan solo contemplarlos. Uno de los paseos turísticos más reconocidos de Chile, es la Carretera Austral. Un camino de paz que deja sin palabras a quien lo recorra. Más de 1.000 kilómetros de múltiples paisajes.

“Entrada a la cordillera” es el significado de Pucón. Perteneciente a la Región de la Araucanía, esta ciudad deleita con su tierra. Tiene tres parques nacionales y varios volcanes, de los que destacan el Villarrica y el Mocho. Rodeado de lagos, como el caburga, el Villarrica y el Tinquilco. Es el lugar ideal para descansar y admirar bosques, termas, cascadas y conos volcánicos. Pero esto es solo el comienzo.

Unos kilómetros más al sur, en la comuna de Cochamó, se encuentra el Parque Tagua Tagua. Este paraíso que comenzó a recibir visitas el 2013, hoy es conocido mundialmente, siendo un reto para escaladores de alta montaña, ya que estas cuentan con más de mil metros de altura. En su fauna destacan los monitos del monte y las ranas de Darwin que pasean por sus lagunas, ríos y senderos. Además de sus solemnes cascadas, tiene un bosque de Alerce que es digno de apreciar.

Pasando por el río Puelo, llegamos a Hornopirén (Horno de nieve) y nos
encontramos en la que es considerada “la puerta de la Carretera Austral”. Esta llamativa localidad posee 48 mil hectáreas en su Parque Nacional, además de las Termas de Llancahué y el Lago Carrera.

Al continuar esta mágica ruta es necesario presenciar el Parque Nacional Pumalín, más al sur Chaitén y conociendo el río Futaleufú, famoso por la calidad de sus aguas para hacer rafting, la ruta continúa a la Región de Aysén.

Ya en la comuna de Puerto Cisnes, el panorama es fascinante. Se encuentra el Parque Nacional Queulat (sonido de cascadas), el cual es conocido por sus bosques “siempreverdes”. El lugar más simbólico del parque, es el Sendero Ventisquero Colgante, el cual te lleva a una gigantesca masa de hielo que cae como cascada desde la montaña. Un verdadero gozo.

Si bien esta es una ruta maravillosa y recomendada, Santiago no se queda atrás. Nuestra capital tiene la particularidad de estar a los pies de la montaña. Es esta característica lo que la hace perfecta para organizar rápidas salidas de la rutina.

Colores, montañas y cabritos. Así se caracteriza uno de los destinos preferidos, el Cajón del Maipo. A tan solo una hora de Santiago, se compone del Monumento Natural el Morado, las Termas del Plomo, Baños Morales y Baños Colina. Es perfecto para acampar, hacer cabalgatas, senderismo, kayak y descenso de ríos. Estos pueden ser el Río Maipo, el Volcán, el Yeso y el Colorado.

Un atractivo en la ciudad misma, es el Jardín Japonés, ubicado en el Cerro San Cristóbal desde 1978. Este lugar, el cual estuvo cerrado durante dos años, abrió esta semana nuevamente. Remodelado y ampliado, promete ofrecer paz y tranquilidad al estilo japonés a quien decida visitarlo.

Para acampar o hacer paseos por el día, en una hora se puede llegar a Yerba Loca, camino a Farellones. A pesar de que el estero principal no es bebible, debido a la cantidad de sulfatos, es excelente para relajarse entre árboles con una hermosa vista a la naturaleza y sus tonalidades. Para los amantes del trekking, aquí se da inicio a cinco senderos. Algunos de estos finalizan en los glaciares colgantes de los cerros “La Paloma” y “El Altar”.

¡Aprovechemos estas maravillas naturales! Es importante de vez en cuando salir de la rutina y entrar en la ruta del relajo.

Por Ignacia Domínguez